JOTAMARIO EL NADAÍSTA

CULITO DE RANA (antología poética), de Jotamario Arbeláez.
Yaugurú, 2010, Montevideo, 144 págs.
J. de M. (El País Cultural)


JOSÉ MARIO ARBELÁEZ (Cali, Colombia, 1940) integró el Nadaísmo, movimiento poético que, de 1958 a 1964, asombró a Colombia por su desparpajo y por su virulento rechazo de todo (si se entiende por todo la estupidez y la hipocresía, en especial en sus formas prestigiosas y solemnes) y por su desconfianza en todos los valores establecidos, excepción hecha de la lucidez, el sentido de justicia e injusticia, el humor, la fraternidad, el sexo y el vitalismo en todas sus formas. Así pues, lo mismo que en el antecedente dadaísta, la nada que levantan por divisa los nadaístas termina estando llena de sentido. Pero a diferencia del Dadaísmo y el Surrealismo, los nadaístas -y especialmente Jotamario, sobre todo en su madurez- usan una lógica implacable, en el propósito de "no dejar una fe intacta ni un ídolo en su sitio", construyendo una poesía al alcance del lector no hiperculto, llena de coloquialismos, prosaísmos y hasta de obscenidades a las que el toque poético redime sin quitarles lo picante.

Este libro permite ver una arista muy personal del Nadaísmo y su deriva posterior. Muy personal porque Jotamario es el protagonista de su poesía. Este protagonismo, que combina una sincera y feroz autocrítica con la capacidad de perdonarse, que es capaz del mayor rencor y de la mayor piedad para con viejos rivales y antiguos amores, es uno de los principales hallazgos de este autor, y se muestra especialmente en el armado de esta antología, que es a la vez una especie de autobiografía poética, erótica y sentimental. La autobiografía de un excedido, de un desordenado, pero escrita para ser leída con sano placer por pequeñoburgueses señores de su casa, a condición de que reconozcan haber tenido, siquiera en sueños, lo suyo de truhanes, tahúres o rufianes.

Es la de Jotamario una poesía muy musical, tanto en los versos breves como su prosa rítmica. La repetición de sonidos y palabras le causa al lector no pocas sorpresas ("El amor/ es eterno/ mientras dura/ dura", en muy carnal deriva de un verso de Vinicius). Es una poesía en la que los juegos de palabras y conceptos le causan al lector, cuando cae en la cuenta de lo que ha leído, una risa irónica si no es que una carcajada. Por ejemplo eso de que "Sería monógamo/ de mil amores.", siendo buena parte de la poesía de este autor la crónica de esta monogamia de objeto múltiple y simultáneo, en que el amante alcanza los mayores gozos y las mayores desdichas, al tiempo que causa, casi con inocencia, los mayores dolores al ser amado.

Es una poesía capaz de incluir las citas y referencias más serias y patéticas para volverlas del revés y hallarles lo jocoso sin por ello dejar de hablar en serio. Tiene este poeta la precisión de la imagen, no sólo para hacer reír, sino también para mostrar lo doloroso ("oh, gata llena de misterio sobre el mercedes benz del olvido", refiriéndose a Marilyn Monroe luego de años de muerta, o en el mismo poema, cuando escribe que los somníferos con que la actriz se suicidara se agotan en las farmacias "como canciones de cuna definitivas"). Con tanta fuerza como el amor y la lujuria -y en varios casos combinada con ellos- la muerte es un tema recurrente, tanto para expresar emoción y despertarla, como para mover a la reflexión y la sonrisa.

Merece destaque el impecable diseño gráfico, en especial el sugerente dibujo de la tapa. Y hay que saber que el 50 por ciento de esta antología es inédito.